Monday, April 24, 2006

Material onírico

Todos hemos escuchado las teorías sobre el sueño. Freud tiene su interpretación de los sueños, y algunos otros escritores mucho menos interesantes y más desagradables también han, según ellos descifrado lo que los sueños nos quieren decir. Todo eso dudo que sea científico. Como además nunca he sido un fiel defensor de la ciencia, no puedo ya por ello decir que es basura. Sin embargo, lo que sí creo es que esas teorías de la "interpretación de los sueños", nos han hecho perder de vista otros aspectos maravillosos de lo soñado.
¿Cuántos libros de aventura no tendrán orígen en material onírico? ¿Cuántos monstruos, cuántas creaturas, cuántas ideas? Si yo fuera escritor, de seguro habría documentado varios de los sueños que he tenido. De ellos me siento sumamente orgullos, y eso tomando en cuenta que ya los he olvidado. Soñando, soy bastante más creativo de lo que lo soy consciente. Hay diversas formas de no estar en vigilia. Todas las formas en las que he perdido el papel de centinela, son de lucidez, distintas formas de brillantez. Algunas cobran caro al día siguiente, otras tienen efectos a largo plazo, o no son socialmente aceptadas. De todos los estados delirantes que conozco, ninguno tiene tantas ventajas como el sueño; no sólo no cobra esa salida del mundo "congruente", sino que además, funciona como revitalizador: físicamente, es necesario soñar, y ello nos da energías. Es curioso como el resto de las cosas que nos gustan hacen daño... o cuestan trabajo. Seguro que puedo encontrar otras formas de salir de la realidad, la lectura, el cine, pero todo ello supone actividades que a veces uno no está con el ánimo de realizar. Y el sueño, uno siempre puede dormir(veo aquí un dejo de ironía, o un disparo de nieve en contra de los insomniacos, verdaderamente los compadezco). Claro, ahora hay cine tan ligero que no requiere esfuerzo, pero ese cine, entonces no logra ese escape de la vigilia del que yo hablo.
Ahora regresemos al sueño, y aquel aspecto valioso que yo decía que olvidamos al concentrarnos en el "qué significa este sueño". Creo que suficiente reducimos al sueño cuando trasladamos lo soñado al "mundo real". En esa transición hacemos que nuestra "historia" -porque deja de ser sueño- pase por el tamiz de la lógica, la congruencia y la verosimilitud. Recordemos cómo en los sueños las cosas no funcionan de la misma manera. Insisto en la capacidad creativa que tenemos al ser soñadores. Si nos concentráramos entonces en rescatar historias de los sueños, y en traducir la ilógica de los mismos a nuestro mundo, creo que seríamos una mejor humanidad. Además, este wasteland en el que vivimos nos hace pensar que no es difícil imaginar un lugar mejor. En fin, no tratemos de comprender qué significan los sueños, conformémonos con recordarlos, escribirlos, llevarlos al cine, a un texto, incluso a una anécdota de cantina. Estoy seguro que si rescatamos aquella creatividad que hay en el mundo onírico con más frecuencia, nos podremos hacer mejores personas. Al menos, nos haremos más divertidos.

Wednesday, April 19, 2006

Rápida entrada sin un final lógico...

He regresado. Técnicamente no debiera utilizar la oficina para publicar en este sitio. La oficina es para trabajar. Pero, ¿qué pasa cuando a uno se le ha frito el cerebro por el día? ¿Qué si he hecho suficientes cosas de trabajo, y nada bueno puede salir en este día? ¿No es legítimo que uno escriba cosas insignificantes en un lugar como este en lugar de desperdiciar más neuronas que seguro no serán productivas? El caso es que más técnicamente, yo no debería estar a esta hora en la oficina, porque a las 7:30pm ya han pasado más de las 8 horas laborales que la ley marca para una jornada. Nunca me han pagado horas extra, y por lo tanto no debería estar trabajando a esta hora. Aunque, en realidad, estoy contratado por honorarios, por lo que en teoría, no me aplican los beneficios laborales, pues no soy un empleado del despacho en que trabajo. En la puñeta mental que resultan los contratos de honorarios, se pretende que uno no trabaja para el que lo contrata. Uno es independiente, y decide prestar servicios de asesoría a la empresa. Un paso atrás en los derechos laborales. Una forma más en la que las empresas se aprovechan de la gente que necesita trabajar, y renuncia a ser tratado como persona con derechos de trabajador. Eso nos distingue como norteños. ¡Bah, que mierda! A mí me gustaría ser reconocido por un sentido del humor preciso, por ser fiestero, por ser divertido, alegre... en fin, habría muchas características por las que me sentiría orugulloso. Pero ¿ser trabajador? Y eso ¿qué mérito tiene? No indica que se tiene un alto coeficiente intelectual, ni que se es divertido, ni que se aprovecha la vida. En el mejor de los casos indica que uno es tenaz, persistente, pero ¿no son esas también características de los necios?

Monday, April 17, 2006

Frases buenas que se me van ocurriendo

Sobre los diputados:
la única preparación que necesitan es la de conocer a las personas adecuadas.

El nacionalismo es un discurso que se hizo con razones muy convincentes para justificar la desición muy arbitraria de la delimitación de fronteras.

Ante todo aquello y después de un análisis minuscioso, con rigor científico, se preguntó "¿Qué pedo?"

Postdata

Bien bien, tengo que decir un par de cosas más, sobre todo si este es el inicio de una obra monumental que un día bien me podría merecer un premio, como el que un chango me arroje su cagada.
Primero, tengo que decirlo, Lúfrago. Ese es un pseudónimo poco original, copié la idea a un buen amigo, y sólo es poner las primeras letras de mi nombre, mi segundo nombre y mi apellido. El acento en la u, ese sí es un capricho, bien podría haber sido lufrago, pero suena mucho mejor lúfrago. Además es reminiscente de la palabra náufrago. Y pues en realidad eso soy. Un náufrago que trata de no hundirse en toda la mierda que hay.
Segundo, porqué esto del blog. Bueno, en buena parte es porque he visto que algunos amigos lo tienen, y he visto que por ahí ponen cosas chidas. Yo siempre he tenido pánico de que alguien más lea lo que escribo. Nunca me he sentido agusto. Hay una posibilidad muy elevada de que nunca revele este sitio a mis amistades. Entonces esto puede servir para mí, puedo escribir frases que luego pueda trasladar a otros lados que sí pueda mostrar al mundo. Además como eso de escribir a mano no es lo mío. Pues puedo poner una especie de diario, para recordar cosas. Aunque en realidad, lo que tenga que ser escrito para ser recordado no es lo suficientemente bueno porque no se recuerda sin ser escrito. Mentira. Es como "si miento y digo que miento, ¿miento o digo la verdad?".

"Todo es mentira, todo es mentira menos tú... y si lo fueras te lo suplico miénteme"
L.E. Aute

Bueno suficiente basureo por hoy. Creo que en general esto va a ser como un lugar donde poner cosas que luego pueden ser chidas. Eso de mi pánico lectoril quizá está justificado con el hecho de que no escribo muy bien. Así pues este lugar puede ser el lugar donde escribo y escribo, y quizá poco a poco vaya mejorando. Los buenos escritores por ahí han escrito que hay que escribir para luego escribir bien.
Bueno, en el fondo hay todo un dilema en el to blog or not to blog. Podría escribir unas líneas como las de Shakespeare, casi igual de lindas y con rima y todo. Hay muchas razones para no escribir en este tipo de espacios: demuestra que eres patético, nunca sale nada bueno de ahí, es inútil, no es productivo, evidencia tu desesperación, te une a un clan de personas que de seguro tienen sexo con muy poca frecuencia, etc. Al final uno no hace mucho caso de las razones, y pues en contra de todas mis predicciones de que no debería imitar a mis amigos que tienen un sitio de estos, mis prejuicios de que los blogs son para los geeks, mis principios de que sólo hay que aceptar ser publicados por editores de respeto (creo que sólo quedan dos y uno ya es muy viejito); en contra de todo eso, aquí me tienen.

Bautizo

Bueno, comienzo por el principio. Este sitio ha sido creado para escribir, subir algunas cosas, y sentirme publicado. Espero que no haya censura en esto de los blogs (¿como traduce uno "blog" al español? Suena muy pinche gabacho eso de andar dicendo blog, bloggero y el arte del bloggeo), porque de ser así, seguramente sería vetado. Todos los buenos escritores cuentan cómo su libro fue rechazado por al menos 43 editoriales antes de que alguien lo considerara para su publicación.
Hoy, los sigloveintiuneros gozamos de la facilidad del Internet. Ese sitio que casi no existe. Uno puede publicar, y lo único que revisa el contenido de las cosas que escribe es una maquinita que cambia las palabras soeces por signos como estos "#$!@%. Lo bueno es que esas pinches máquinas sólo hablan inglés, y entonces uno puede decir puto, y no p"$#. Vaya victoria sobre los gringos que cada vez que quieren decir "fuck", se publicará F"@$. Bueno, regresando al tema, sobre el sitio este que casi no existe. ¿Dónde demonios está el internet? ¿Cómo le hago para destruirlo, o al menos destruir dos o tres páginas que son ultrapinches? Maldito internet, maldita entidad metafísica. El punto no era hablar sobre el internet, sino sobre esta "ventaja" que es poder publicar sin censura. Por un lado, tengo razón, aquellos brillantes escritores que sobrepasan sus generaciones no tienen que ser filtrados, y molestados por los editores que tienen mente de corcho, o de una réplica exacta del cobre corroído. Pero por otro lado, mis bellas páginas van a estar sumegidas entre toneladas de basura. Cuando veo toda la mierda que hay en internet, a veces pienso que los censores sí tenían una función importante en el mundo. Mejor que sea difícil. Aunque bueno, habiendo visto toda la basura publicada por editoriales que de niño creía que eran serias (como Diana o Plantea) me considero más que apto para escribir en un sitio público. Así es que este sitio lo usaré para escribir pendejadas que me pasen, para publicar cuentos para que lo lean 2 ó 3 personas a las que forzaré a leerlo y luego les pondré un examen de comprobación. Eventualmente subiré unas fotos chidas que pueda haber tomado, etc. En fin va a ser como algo que le diga al mundo que en Monterrey, entre los millones de imbéciles que hay. Existe un procer que podría ser mundialmente aclamado, pero cuya modestia y hueva le han hecho recluirse a este pequeño rincón en ese sitio que casi no existe. Si algo les gusta de este lugar, sugiero lo impriman en tinta indeleble, aunque sea en su cerebro, porque de lo contrario, podría perderse para siempre. Con el ego inflamadísimo termino estas tristes líneas, y con una frase que -gracias a un pésimo actor (ahora peor gobernador)- era muy usada cuando yo era pequeño: "I'll be back".