Hace tiempo que no escribía para mi osado lector. Gracias Lúfrago por leerme de vez en cuando. Ahora sí que no tengo un tema definido, y no quiero caer en el ruin juego de escribir sobre que no sé que escribir. Ya sé, el cine. Buena idea.
El cine es un lugar extraordinario. Siempre nos transporta a otras dimensiones. Cuando la película es buena, un siente que viaja al mundo de los personajes y que presencia sus historias. Cuando la película es mala, espero que hayas llevado a una pareja atractiva a la que, cómodamente puedes besar, sabiendo que te cubre el manto de la oscuridad del cine, y que los demás idiotas (que son dueños de un muy mal gusto) siguen viendo el filme porque piensan que es bueno. Si la película es mala, y tu acompañante es parecido a king kong, o es un amigo al que definitivamente no le quieres sobar el culo, entonces espero que hayas comprado palomitas u otras golosinas que sean susceptibles de ser arrojadas al azar. En caso de que tampoco tengas objetos arrojables a tu disposición, siempre puedes flatular. Flatular en el cine es algo sumamente divertido y satisfactor. Un buen pedo sonoro puede desatar una serie de carcajadas, pero todos sabemos que en el cine, es magistral. Sobre todo si uno se lo tira en algún momento de silencio en la pantalla, o en una escena de suspenso, con lo que tu pedo pueda asustar al público aledaño. Los eructos pueden ser también un deleite menor. En fin el cine ofrece un sinúmero de actividades que podemos realizar. Vayamos todos al cine.
Una vez más cito a Luis Eduardo para despedirme.
"Cine cine cine cine/ más cine por favor/ que todo en la vida es cine/que todo en la vida es cine/ y los sueños cine son."
Wednesday, May 24, 2006
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